Solo somos la sombra,
...recodos inciertos de una insipida lapida,


La soledad, 
Una playa, aquella noche,
desierta como lo esta mi alma,
las cuchillas de la melancolia,
hacen su trabajo,
mientras el mar arrastra la sangre,
del ayer y del mañana,
mi llanto se pierde en la noche,
mi refugio,
mi salvacion,
o tan solo, el prologo de mi perdicion.
Pero tranquilo, no conseguiras nada,
seras pasto de las llamas del silencio,
escucha, tranquilo, respira,
escucha los latidos de tu alma,
y el camino hallaras, al fin,
en silencio.







Profanas mis ojos,
Invades mi cuerpo,
Acaricias mi alma,
Con pereza y ternura,
Esbozas tu sonrisa,
Hechizo infame,
Que zarandea mis manos,
Marionetas del amor,
Jinetes errantes,
De la esperanza somos,
Que surcan desiertos,
Mares y asfalto.
Tallan cada martes,
realidad sin dueño,
en mis palidos ensueños.
¡Te deseo!,¡quiero amarte!

Se tambalea el frívolo gigante,
Inherte estandarte,
De sentimientos exclavo,
Que en un cálido instante,
Se postra ante tus encantos.
Pierdes la calma,
El sosiego y la cordura,
¡que importa!,
Lujuria incontrolada,
Pasión desenfrenada,
Amor y fuego se funden,
¡te deseo!, ¡quiero amarte!
Entregarte la llave,
Del baúl sellado,
Dócil y Enterrado
Que yace blindado,
En el grotesco abismo,
De mi soledad.
¡te deseo!, ¡quiero amarte!
Entrelazadas nuestras manos,
Unidos nuestros cuerpos,
Incesante bálsamo,
De azahar y lagrimas,
Que vierte su magia,
¡óh sádica diosa!
Dueña y señora,
De sentimientos y pasiones,
No tortures mas,
Nuestra esencia.
¡te deseo!,¡quiero amarte!
Arduo vuelo infatigable,
Hacia el deseo y el amor,
Cruel bestia sanguinaria,
Que funde dos almas
Y un suspiro,
¡te deseo!, ¡quiero amarte!

Implora en tu desdicha
el perdón de tu alma.
Sucumbe al gélido abrazo,
de la compasión; que afana
codicioso, el diamante
extravagante de la esperanza,
tedio estrambótico, cruel amante
despojada, dulce ambrosía,
sus labios, eterno vacio
su llanto, ferviente corazón
helado, bajo la losa del mausoleo,
su cuerpo yacerá, mas aun,
su recuerdo vivirá.
En las paginas del recuerdo,
latirá su imagen, hasta que el olvido,
o el sueño, hagan su trabajo,
bendita noche, huraño huésped,
tan inmensa, tan sagaz,
tumbado en el césped,
de mi memoria,
embriagado por el bálsamo,
del destino,
cabalga herrante,
la insondable tristeza,
mientras la lluvia,
recorre mi espalda,
me derrumbo
ante mi mismo,
inherte suspiro,
emana el viento,
susurro incierto,
recorre la playa,
de los sueños
malditos.



